Extraña sensación;
¿Sueño o realidad?
¿Nacer o morir?
Perdidos en el espacio, un largo viaje nos unió,
Y desconociendo nuestro destino,
Entre curvas y pensamientos ramificados en esperas
Nuevas preguntas surgían,
Esperando a descubrir,
Esperando un milagro,
Esperando preguntas,
Esperando respuestas,
Esperando la vida,
Esperando el amor.
De pronto una voz oímos;
Canción expansiva e infinita del cielo
Ella estaba ahí, elevada en el espacio
En unas montañas rojas y enmascaradas.
Hipnotizados por sus cantos,
Toda espera olvidamos.
Por lo que en nuestra guía se convirtió
Y a su llamada acudimos.
Ascendiendo por un mismo fin;
Deseos vacíos por rellenar
Visiones horizontales, esperando volver a descender
Con una promesa cumplida.
Llegando a la cumbre,
Nuevas cumbres aparecían.
¡Dichosa montaña de eterno retorno!
Rendidos y agotados,
A los pies de nuestra blanca dama reposamos.
Solo un paso quedaba para regresar con nuestros deseos realizados
Por lo que sentados entre piedras y agua, sus pies lavamos
Y a descender comenzamos.
Regresando y en nuestras manos un saco de promesas cumplidas,
Unos felices y otros tristes.
Extraña rutina,
Gestos repetidos
Ascensiones y descensiones.
El viaje estaba acabando
Y a nuestra espera retornamos.
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